¿Qué es un programa de ejercicios en casa? Una guía para pacientes y fisioterapeutas

¿Qué es un programa de ejercicios en casa?

Un programa de ejercicios en casa es un conjunto de ejercicios terapéuticos que un fisioterapeuta prescribe a un paciente para que los realice en casa entre una visita y otra a la consulta, y que se adapta a la lesión o afección específica de dicho paciente y a su fase actual de recuperación.

Un programa de entrenamiento de alta intensidad (HEP) bien diseñado presenta cuatro características que lo diferencian de una rutina genérica que puedas encontrar en Internet.

  • Lo prescribe un médico. Un fisioterapeuta selecciona cada ejercicio tras evaluar tu movilidad, tu fuerza y tu dolor, en lugar de basarse en una plantilla estándar válida para todos.
  • Está dirigido a una afección concreta. Cada ejercicio aborda un problema diagnosticado, ya sea una reparación del manguito rotador, un esguince de tobillo o un dolor lumbar crónico.
  • Todo es cuestión de dosificación. Tu terapeuta te indicará cuántas repeticiones, series y días a la semana debes realizar, ya que una carga adecuada favorece la recuperación.
  • Contribuye a un objetivo funcional. El programa tiene como fin lograr algo concreto, como caminar sin cojear o coger en brazos a un nieto sin sentir dolor.

Los consejos generales sobre entrenamiento en casa no tienen en cuenta la evaluación inicial. Un programa de ejercicios en casa (HEP) comienza precisamente con ella, y por eso se adapta a tu cuerpo y a tu recuperación, en lugar de a un paciente medio hipotético.

Por qué no hay dos programas de ejercicio en casa iguales

Un fisioterapeuta diseña cada programa de ejercicios para realizar en casa en función de las variables que describen la situación real del paciente, y no basándose únicamente en el diagnóstico que figura en la derivación. Dos personas pueden acudir con la misma rotura del ligamento cruzado anterior y recibir un tratamiento casi totalmente diferente, ya que el fisioterapeuta adapta la prescripción en función del nivel de dolor, la amplitud de movimiento actual, el estado de cicatrización del tejido y lo que el paciente necesita para volver a realizar sus actividades habituales. Un paquete estándar ignora estos cuatro aspectos. Un programa personalizado los tiene en cuenta como factores determinantes a la hora de decidir qué ejercicios realizar, cuántos y en qué orden.

Pensemos en dos pacientes que se están recuperando de una reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA). La primera se encuentra a tres semanas de la intervención, todavía con hinchazón y sin poder estirar completamente la rodilla. Su programa se centra en recuperar la extensión, la activación suave del cuádriceps y la carga controlada del peso, con pocas repeticiones y descansos frecuentes. El segundo lleva catorce semanas de recuperación, camina sin dolor y tiene autorización para soportar peso. Su programa no se parece en nada al de ella. Realiza sentadillas sobre una sola pierna, bajadas de escalón y ejercicios de equilibrio que preparan la rodilla para los movimientos de corte y giro. La misma cirugía, el mismo diagnóstico, prescripciones completamente diferentes, porque el fisioterapeuta trata la fase de recuperación, no la etiqueta.

La dosificación distingue un programa real de un consejo genérico tanto como lo hace la elección de los ejercicios. El terapeuta establece las series, las repeticiones, los tiempos de mantenimiento y la frecuencia para adaptarlos a la carga que el tejido en proceso de curación puede tolerar en ese momento. Si se exige demasiado, el dolor se agrava o el tejido sufre un retroceso en su recuperación. Si se exige muy poco, el paciente se estanca. El terapeuta interpreta la respuesta del dolor a la dosis actual y ajusta la siguiente ronda en consecuencia.

El orden de los ejercicios es importante por la misma razón. Un terapeuta organiza los ejercicios de tal forma que uno se gane el derecho a pasar al siguiente: movilidad antes que fuerza, estabilidad antes que potencia, movimiento controlado antes que movimiento dinámico. Un paciente que aún no puede mantener una postura estable sobre una sola pierna no está preparado para ejercicios pliométricos, por muy motivado que se sienta. Ese orden protege al paciente y hace que cada sesión se base en la anterior. Los objetivos funcionales son la base de todo ello. Un programa destinado a que un corredor vuelva a correr difiere de uno destinado a ayudar a una persona mayor a subir escaleras con seguridad, incluso cuando la articulación lesionada sea la misma.

Categorías habituales de ejercicios en un programa de ejercicio en casa

La mayoría de los programas de ejercicios en casa se basan en tres grandes categorías, y un programa típico combina ejercicios de cada una de ellas en función de los objetivos del paciente. Un programa de rehabilitación de la rodilla puede centrarse principalmente en la fuerza de las extremidades inferiores, mientras que un programa para la espalda se basa en la estabilidad del tronco y en ejercicios de movilidad. Los movimientos específicos que se indican a continuación son ejemplos habituales con los que un paciente o un profesional sanitario puede encontrarse.

Los ejercicios de estabilidad del tronco entrenan los músculos que rodean el tronco y la pelvis para controlar el movimiento y proteger la columna vertebral. Constituyen la base de casi todas las tareas funcionales, desde levantar una bolsa hasta caminar sin dolor.

  • Insectos muertos
  • Perros de caza
  • Planchas y planchas laterales
  • Inclinaciones pélvicas
  • Puentes

Los ejercicios de fortalecimiento de las extremidades inferiores recuperan la fuerza y la resistencia de las caderas, los muslos y las pantorrillas tras una lesión o una intervención quirúrgica. Un fisioterapeuta los prescribe para recuperar la capacidad de mantenerse de pie, subir escaleras y apoyar el peso sobre la pierna.

  • Sentadillas y minisentadillas
  • Step-ups
  • Flexiones de isquiotibiales
  • Elevaciones de pantorrillas
  • Abducción de cadera con banda elástica

Los ejercicios de flexibilidad y movilidad recuperan la amplitud de movimiento en las articulaciones rígidas y estiran los músculos tensos, lo que te permite realizar movimientos completos sin tener que compensar. Suelen servir para abrir o cerrar una sesión, calentando los tejidos antes del entrenamiento de fuerza y reduciendo la rigidez después.

  • Estiramientos de los isquiotibiales
  • Estiramientos de los flexores de la cadera
  • Rotaciones de la columna torácica
  • Círculos con los tobillos
  • Balanceos del péndulo con los hombros

Es poco habitual que un fisioterapeuta prescriba todos los movimientos de esta lista a la vez. Tu terapeuta selecciona unos cuantos de entre estas categorías, establece el número de repeticiones y la frecuencia, y va cambiando los ejercicios a medida que vas progresando.

Cómo se elabora un programa de ejercicios en casa

Un fisioterapeuta elabora un programa de ejercicios para realizar en casa siguiendo una secuencia definida, en la que cada fase da paso a la siguiente. El proceso comienza con una evaluación clínica de lo que el paciente es capaz de hacer en ese momento y termina con ejercicios que van adaptándose a medida que se recupera.

Evaluación. El profesional sanitario examina la amplitud de movimiento del paciente, su fuerza, su respuesta al dolor y sus limitaciones funcionales para establecer un punto de referencia. Ese punto de referencia muestra lo que el cuerpo tolera en la actualidad y dónde se encuentran las deficiencias.

Establecimiento de objetivos. El profesional sanitario y el paciente acuerdan objetivos específicos y cuantificables, como subir escaleras sin dolor o recuperar la rotación completa del hombro. Los objetivos concretos determinan qué ejercicios se incluyen en el programa.

Selección de ejercicios. El profesional sanitario elige movimientos que aborden las deficiencias identificadas y ayuden al paciente a avanzar hacia esos objetivos. Un programa de rehabilitación de la rodilla tras una intervención quirúrgica podría comenzar con una activación suave del cuádriceps antes de pasar a las sentadillas.

Dosificación. El profesional sanitario establece el número de series, repeticiones, tiempos de mantenimiento y frecuencia semanal para cada ejercicio. La dosificación es lo que distingue un programa que reconstruye el tejido de forma segura de uno que sobrecarga una articulación en proceso de curación, y varía en función de la fase de recuperación.

Evolución y reevaluación. El profesional sanitario vuelve a evaluar al paciente periódicamente y adapta el programa en función de los cambios observados. Un programa de ejercicios para realizar en casa es un proceso iterativo, no un paquete fijo que se entrega una sola vez.

Hay varias señales que indican al profesional sanitario cuándo debe cambiar el programa. La disminución del dolor durante o después del ejercicio suele significar que el paciente puede soportar una mayor carga o una variante más intensa. La adherencia constante, es decir, que el paciente complete el trabajo prescrito, proporciona al profesional sanitario los datos necesarios para avanzar con confianza. Los hitos funcionales, como recorrer una distancia determinada o levantar un peso concreto, marcan el momento de pasar a la siguiente fase.

La adaptación también funciona en sentido contrario. Si un ejercicio provoca un dolor agudo o persistente, el terapeuta lo modera o lo sustituye. Cuando un paciente se salta sesiones o comunica dificultades, el terapeuta revisa la intensidad o la elección de los movimientos, en lugar de seguir adelante con un plan que el paciente no puede seguir. Cada reevaluación restablece el punto de partida, y el ciclo se repite hasta que el paciente alcanza sus objetivos.

Cómo ayuda el software a crear y hacer un seguimiento de un programa de ejercicio en casa

Elaborar un programa de ejercicios para realizar en casa de forma manual lleva tiempo, y entregarlo en papel limita la posibilidad de comprobar si el paciente lo sigue realmente. El software resuelve ambos problemas al ofrecer a los profesionales sanitarios una biblioteca de ejercicios con función de búsqueda, una forma de enviar el programa directamente al paciente y un registro de lo que ocurre una vez finalizada la consulta.

Physitrack con una biblioteca de ejercicios que incluye más de 18 000 movimientos, cada uno de ellos con demostraciones en vídeo e instrucciones escritas. Solo tienes que buscar el ejercicio que desees, establecer el número de repeticiones, series y frecuencia, y crear un programa completo en pocos minutos, sin necesidad de dibujar esquemas ni imprimir folletos. Esta misma biblioteca abarca ejercicios de estabilidad del tronco, fortalecimiento de las extremidades inferiores y trabajo de movilidad, por lo que todo un programa combinado se encuentra en un solo lugar.

Una vez que el programa está listo, se envía al paciente a través de PhysiApp, la aplicación complementaria que los pacientes utilizan en casa. Los pacientes ven sus ejercicios, siguen las instrucciones del vídeo y registran cada sesión a medida que la completan. Las instrucciones están disponibles en más de 15 idiomas, lo cual es importante cuando entre tus pacientes hay personas que se sienten más cómodas leyendo en un idioma distinto del inglés.

Lo que influye en las decisiones clínicas es el seguimiento de la adherencia al tratamiento. Physitrack te Physitrack qué ejercicios ha realizado el paciente, cuándo los ha hecho y cómo ha valorado el dolor o la dificultad tras realizarlos. Esa información te permite saber si un estancamiento se debe a que el programa necesita una progresión o a que el paciente se ha saltado algunas sesiones, y así puedes hacer los ajustes necesarios antes de la próxima visita, en lugar de tener que adivinarlo.

Para las clínicas que gestionan numerosos casos a la vez, la implementación y el seguimiento de los programas a través de una única plataforma garantizan la coherencia del flujo de trabajo entre los profesionales sanitarios y los distintos centros. El software no sustituye al criterio clínico, sino que proporciona los datos necesarios para aplicar dicho criterio con mayor rapidez.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo dura cada día un programa de ejercicios en casa?

La mayoría de los programas de ejercicios en casa duran entre 15 y 30 minutos por sesión, dependiendo del número de ejercicios y de tu fase de recuperación. Tu fisioterapeuta establece la frecuencia, que suele ser de una o dos veces al día, en función de tu estado y del plazo de recuperación. Las sesiones más cortas y regulares suelen dar mejores resultados que las largas e irregulares.

¿Qué pasa si no hago los ejercicios?

Saltarse los ejercicios ralentiza la recuperación, ya que los tejidos y músculos que estás recuperando pierden el estímulo repetido que impulsa la adaptación. Saltarse alguna sesión de vez en cuando rara vez causa daño, pero las ausencias frecuentes pueden frenar el progreso o alargar el tiempo total de recuperación. El seguimiento del cumplimiento en plataformas como Physitrack tu profesional sanitario Physitrack detectar las sesiones perdidas y Physitrack ajustar el plan o abordar los obstáculos a los que te enfrentas.

¿Con qué frecuencia cambia un programa de ejercicios en casa?

Normalmente, el fisioterapeuta actualiza el programa de ejercicios en casa cada una o tres semanas, por lo general en las citas de reevaluación. Se introducen cambios cuando alcanzas un hito funcional, cuando el dolor disminuye o cuando un ejercicio se vuelve demasiado fácil y ya no supone un reto suficiente. El programa va evolucionando a medida que te recuperas, en lugar de permanecer fijo de principio a fin.

¿Un programa de ejercicios en casa sustituye a las visitas a la consulta?

Un programa de ejercicios en casa complementa la atención en la consulta, en lugar de sustituirla, ya que tu fisioterapeuta sigue teniendo que evaluar tu evolución, realizar tratamientos manuales y ajustar tu plan. El programa en casa amplía tu terapia entre citas y te permite realizar más repeticiones de las que te permite el tiempo que pasas en la consulta. Juntos, cubren mucho más terreno que cada uno por separado.

¿Puedo seguir un programa de ejercicios en casa sin acudir primero a un fisioterapeuta?

Debes someterte a una evaluación clínica antes de comenzar un programa de ejercicios en casa, ya que la elección de los ejercicios depende de tu diagnóstico específico, del nivel de dolor y de tu amplitud de movimiento. Las rutinas genéricas que se encuentran en Internet no se adaptan a tu afección y pueden agravar una lesión. Un fisioterapeuta te prescribirá el programa y lo irá adaptando de forma segura en función de tus resultados individuales.

Kevin Kaminyar
Director global de Crecimiento