Prueba VOMS: evaluación vestibular y motora ocular para el diagnóstico de conmociones cerebrales

En resumen
- La prueba VOMS permite detectar alteraciones vestibulares y oculomotoras tras una posible conmoción cerebral. Sirve de apoyo en la evaluación, pero por sí sola no permite diagnosticar una conmoción cerebral.
- El VOMS evalúa los movimientos oculares suaves, las sacadas horizontales y verticales, el punto de convergencia cercano, el reflejo vestíbulo-ocular horizontal y vertical, y la sensibilidad al movimiento visual.
- Los médicos registran los dolores de cabeza, los mareos, las náuseas y la confusión antes de la prueba y tras cada componente.
- Entre los criterios de corte positivos más habituales se incluyen un aumento de los síntomas de al menos 2 puntos con respecto al valor inicial o una distancia de convergencia cercana de al menos 5 cm.
- La prueba VOMS debe formar parte de una batería de pruebas multidominio para la conmoción cerebral, junto con pruebas de equilibrio y cognitivas.
Qué mide el VOMS y por qué forma parte de una batería de pruebas para la conmoción cerebral
La prueba VOMS evalúa la función vestibular y oculomotora tras una posible conmoción cerebral. Un profesional sanitario realiza pruebas de seguimiento suave, sacadas, convergencia, reflejo vestíbulo-ocular y sensibilidad al movimiento visual. Cada prueba evalúa cómo responde el deportista a movimientos oculares controlados, al seguimiento de un objetivo o a movimientos de la cabeza.
El VOMS debe utilizarse junto con las pruebas de equilibrio y cognitivas, ya que cada una de ellas evalúa un ámbito funcional diferente. Las pruebas de equilibrio evalúan el control postural, mientras que las pruebas cognitivas examinan funciones como la memoria y la velocidad de procesamiento. Un deportista puede obtener resultados adecuados en ambas pruebas y, sin embargo, sufrir mareos al mover la cabeza o dolor de cabeza al seguir con la mirada un objetivo. El VOMS permite detectar aquellas respuestas específicas de cada tarea que las medidas más generales de la conmoción cerebral pueden pasar por alto.
Los profesionales sanitarios evalúan la escala VOMS mediante la provocación de síntomas y la distancia del punto de convergencia cercano. Antes de la prueba y tras cada componente, el deportista valora el dolor de cabeza, los mareos, las náuseas y la sensación de confusión. El profesional sanitario compara cada valoración posterior a la prueba con la puntuación previa a la prueba del deportista para identificar un posible aumento de los síntomas.
El punto de convergencia cercano proporciona una medida objetiva independiente. El profesional sanitario acerca un objetivo al deportista y registra la distancia a la que se produce visión doble o a la que uno de los ojos pierde la fijación. Los cambios en los síntomas y la distancia de convergencia ayudan a identificar el ámbito afectado, pero la prueba VOMS no diagnostica por sí sola una conmoción cerebral. Los profesionales sanitarios interpretan sus resultados junto con la historia clínica, la exploración neurológica, las pruebas de equilibrio, la evaluación cognitiva y otra información clínica relevante.
Los valores de corte validados que aquí se describen se establecieron para pacientes de entre 9 y 40 años. Los médicos que apliquen la escala VOMS fuera de ese rango deben considerar los resultados como orientativos y no como validados con respecto a las normas poblacionales.
Gestión de los cinco componentes del VOMS
Antes de la prueba, anote el nivel inicial de dolor de cabeza, mareos, náuseas y confusión en una escala del 0 al 10. Realice las tareas en el orden validado, manteniendo condiciones constantes de iluminación, distancia al objetivo y lentes correctoras. Tras cada tarea, anote las puntuaciones de los cuatro síntomas y compárelas con los valores iniciales previos a la prueba. Se clasificará una tarea como positiva cuando cualquier síntoma aumente al menos 2 puntos, mientras que para la convergencia también se utilizará un umbral medio del punto de convergencia cercano de al menos 5 cm.
1. Actividades recreativas
Haz que el deportista se siente y sujeta un pequeño objetivo a unos 3 pies de distancia, a la altura de los ojos. Mueve el objetivo suavemente a lo largo de un recorrido horizontal de aproximadamente 1,5 pies, dedicando unos dos segundos a cada sentido. Realiza dos repeticiones completas y, a continuación, repite el procedimiento en vertical.
Pide al deportista que siga el objetivo con la mirada mientras mantiene la cabeza quieta. Anota los síntomas tras completar ambos planos y aplica el umbral de provocación de dos puntos. Mover el objetivo demasiado rápido puede convertir una tarea de seguimiento en una tarea sacádica, mientras que mantenerlo demasiado cerca modifica la exigencia visual.
2. Sacadas horizontales y verticales
Coloca dos objetivos a unos 3 pies de distancia y separados entre sí aproximadamente 1,5 pies. Para las sacadas horizontales, pide al deportista que desplace la mirada rápidamente entre los objetivos sin mover la cabeza. Realiza 10 repeticiones de ida y vuelta, anota los síntomas y aplica el umbral de 2 puntos.
Vuelve a colocar los objetivos en posición vertical, manteniendo la misma distancia de visión y el mismo espacio entre ellos. Pide al deportista que realice otras 10 repeticiones y, a continuación, evalúa los síntomas como si se tratara de una tarea independiente de sacadas verticales. Observa atentamente los movimientos de la cabeza, ya que el deportista podría compensar girando la cabeza o asintiendo con ella en lugar de mover los ojos de forma independiente.
La distancia entre los objetivos y el ritmo deben mantenerse constantes en todas las evaluaciones. Si los objetivos se colocan demasiado cerca unos de otros, se reduce el movimiento ocular necesario, mientras que un ritmo controlado por el examinador puede impedir que el deportista realice la tarea lo más rápido posible.
3. Punto de convergencia cercano
Sostén una letra pequeña o un objeto similar para visión de cerca a la distancia del brazo del deportista. Muévelo lentamente hacia la nariz mientras el deportista mantiene la mirada fija. Detente cuando el deportista indique que ve doble o cuando observes que uno de los ojos pierde la fijación.
Mide la distancia entre el objetivo y la punta de la nariz en el punto de ruptura de la convergencia. Repite la medición tres veces y calcula la media. Anota la valoración de los síntomas tras las pruebas.
Aplica ambos criterios del VOMS a la convergencia. Un aumento de los síntomas de al menos 2 puntos da lugar a un resultado positivo en la prueba de provocación de síntomas, y una distancia media de convergencia en el punto cercano de al menos 5 cm cumple el umbral de distancia. Utiliza la punta de la nariz como punto de referencia para la medición en cada ocasión, ya que medir en relación con el ojo o la cara altera la distancia registrada.
Mueve el objetivo a una velocidad constante y lenta, y fíjate en los ojos en lugar de basarte únicamente en lo que el deportista te diga sobre la diplopía. Es posible que un deportista oculte o retrase la notificación de la visión doble, mientras que una desviación visible hacia fuera proporciona un punto de ruptura observable.
4. Reflejo vestíbulo-ocular horizontal y vertical
Coloca un objetivo fijo a unos 3 pies delante del deportista sentado. Para la prueba del reflejo vestíbulo-ocular horizontal, pide al deportista que mantenga la mirada fija en el objetivo mientras gira la cabeza unos 20 grados en cada dirección. Utiliza un metrónomo ajustado a 180 pulsaciones por minuto y realiza 10 repeticiones.
Anota los síntomas inmediatamente y, a continuación, repite la prueba realizando movimientos verticales de la cabeza de unos 20 grados por encima y por debajo de la posición neutra. Anota los resultados de la prueba vertical por separado y aplica el umbral de aumento de los síntomas de 2 puntos a cada plano.
El deportista debe mantener la visión del objetivo mientras mueve la cabeza al ritmo indicado. Un movimiento más lento de la cabeza puede reducir la exigencia vestibular, mientras que una amplitud de movimiento excesiva puede provocar síntomas a través de un mecanismo diferente. Controla el ritmo del metrónomo, la amplitud del movimiento de la cabeza y la distancia al objetivo, en lugar de estimarlos entre una evaluación y otra.
5. Sensibilidad al movimiento visual
Pide al deportista que se coloque de pie con los pies separados aproximadamente a la anchura de los hombros y ofrécele apoyo cuando el equilibrio o los síntomas lo requieran. Pídele que extienda un brazo, se concentre en el pulgar y gire la cabeza, el tronco y el brazo al unísono unos 80 grados en cada dirección. Utiliza un metrónomo ajustado a 50 pulsaciones por minuto y realiza cinco repeticiones completas.
Anota los síntomas inmediatamente después de la prueba y aplica el umbral de provocación de 2 puntos. Los ojos deben permanecer fijos en el pulgar mientras el cuerpo gira como una sola unidad. Mover el brazo de forma independiente, realizar una rotación pequeña o superar el ritmo prescrito altera la carga visual y vestibular.
Una administración sistemática permite realizar comparaciones significativas entre las evaluaciones iniciales y las posteriores a la lesión. Compara cada valoración de los síntomas tras la tarea con el valor de referencia original de la prueba previa, en lugar de con la tarea anterior. Anota cualquier pausa, interrupción prematura, alteración de la velocidad o reducción del rango de movimiento, ya que esos cambios limitan la comparación directa de las puntuaciones.
Pruebas de referencia del VOMS en distintos niveles de competición
La escala VOMS de referencia ofrece un punto de referencia específico para cada deportista a la hora de interpretar la provocación de síntomas tras una lesión y el punto de convergencia cercano. En los programas de pretemporada, la escala VOMS puede combinarse con pruebas cognitivas y de equilibrio, pero los profesionales sanitarios deben administrarla de forma individual en condiciones estandarizadas. La programación en grupo puede mejorar el rendimiento, mientras que la administración individual permite mantener el control sobre la distancia objetivo, la velocidad de movimiento, la valoración de los síntomas y la medición de la convergencia.
Los programas de secundaria suelen contar con una cobertura limitada de entrenamiento deportivo y con grupos numerosos de evaluación en la pretemporada. Los centros educativos pueden dividir las pruebas en varias sesiones o reservar el VOMS para los deportistas que practican deportes de mayor riesgo de lesión. Una plantilla uniforme, ya sea en papel o en formato electrónico, reduce los valores perdidos y ayuda a que los distintos profesionales sanitarios sigan la misma secuencia.
Los programas universitarios pueden distribuir las pruebas entre preparadores físicos, fisioterapeutas y personal de medicina deportiva. La programación por lotes sigue siendo útil, pero el programa puede asignar un profesional sanitario a cada puesto de evaluación e introducir los resultados en un expediente compartido del deportista. Los programas profesionales pueden tener mayor capacidad para realizar pruebas individuales, repeticiones de pruebas de referencia e integración directa con la documentación médica existente.
Los resultados iniciales deben interpretarse en su contexto clínico, ya que los deportistas pueden referir síntomas antes de que se produzca cualquier lesión. Los antecedentes de migraña, la sensibilidad al movimiento, la fatiga, las enfermedades actuales y los problemas de visión no corregidos pueden afectar a la valoración de los síntomas o al rendimiento de la convergencia. Además, un deportista puede minimizar los síntomas para evitar restricciones en su participación o describirlos de forma inexacta tras malinterpretar la escala.
La comparación individual ayuda a distinguir un cambio significativo tras una lesión de la respuesta habitual del deportista. Los valores de referencia poblacionales siguen sirviendo de guía para la interpretación, especialmente cuando no existe una línea de base válida, pero no deben prevalecer sobre el historial del deportista ni sobre el resto del examen de conmoción cerebral. Cuando los resultados de la línea de base parecen incoherentes o presentan síntomas inusuales, repetir las pruebas en condiciones controladas puede proporcionar una referencia más útil.
El uso de la escala VOMS tras una lesión para orientar las decisiones sobre la reincorporación al deporte
Los resultados de la escala VOMS tras una lesión ayudan a determinar si un deportista puede tolerar un aumento gradual de la actividad. Compara cada resultado con un valor de referencia válido de pretemporada, cuando esté disponible. A falta de datos de referencia, utiliza los umbrales normativos establecidos e interprétalos junto con el examen clínico general. La escala VOMS debe servir de apoyo a las decisiones sobre la reincorporación al deporte, no como prueba de aptitud por sí sola.
La repetición de las pruebas puede mostrar si la función vestibular y oculomotora mejora a medida que aumenta la actividad. La reducción de la provocación de síntomas y la normalización de la convergencia respaldan la progresión continuada cuando también mejoran otros hallazgos relacionados con la conmoción cerebral. Una provocación persistente o que empeora sugiere que el deportista podría necesitar hacer una pausa en la fase actual, mientras el médico reevalúa los déficits que contribuyen a ello.
Las anomalías persistentes en el VOMS pueden justificar la derivación a una evaluación específica del sistema vestibular o de la visión. Por ejemplo, una provocación continuada durante las pruebas del reflejo vestíbulo-ocular o de sensibilidad al movimiento visual puede indicar una alteración de la mirada o de la tolerancia al movimiento. Una convergencia anómala puede justificar una evaluación más exhaustiva de la visión binocular y la derivación, en función del examen realizado por el médico y del protocolo de atención local.
El reposo basado únicamente en los síntomas no reentrena directamente la estabilidad de la mirada, la tolerancia al movimiento ni la convergencia. Cuando los déficits persisten, la rehabilitación vestibular puede abordar el ámbito afectado mediante un plan de ejercicios específico que evoluciona en función de los hallazgos clínicos y la respuesta del paciente. El modelo VOMS ofrece al profesional sanitario un punto de partida estructurado para la selección de ejercicios, la programación entre visitas y la reevaluación durante el proceso de reincorporación al deporte.
Cómo convertir los resultados del VOMS en un plan de ejercicios de rehabilitación vestibular
Un resultado positivo en el dominio VOMS ayuda a orientar la exploración de seguimiento, pero no indica por sí solo un ejercicio concreto. Debes interpretar la prueba de provocación de síntomas junto con la historia clínica del deportista, los hallazgos cervicales, las pruebas de equilibrio y una exploración vestibular y oculomotora más amplia. Una vez que la exploración confirme una alteración, podrás seleccionar ejercicios que aborden la función afectada.
Un déficit del reflejo vestíbulo-ocular puede dar lugar a ejercicios de estabilización de la mirada con movimientos controlados de la cabeza. Los hallazgos relacionados con la convergencia pueden justificar la realización de ejercicios de vergencia, mientras que la sensibilidad al movimiento visual puede requerir una exposición gradual a movimientos visualmente complejos. Las anomalías en los movimientos de seguimiento suave o en las sacadas pueden servir de base para prescribir ejercicios oculomotores o derivar al paciente cuando los hallazgos requieran una evaluación adicional. La selección de los ejercicios, su dosificación y su progresión siguen siendo decisiones clínicas individuales basadas en la respuesta a los síntomas y en los objetivos funcionales.
Entre una visita y otra, un programa estructurado de ejercicios para realizar en casa proporciona al deportista instrucciones claras y te ofrece una forma coherente de ajustar el plan. El Physitrack creador de programas y la biblioteca de ejercicios de medicina deportiva pueden facilitar la realización de los ejercicios vestibulares y oculomotores prescritos, sin sustituir el criterio clínico. Puede actualizar los ejercicios a medida que cambie la tolerancia y mantener el programa actual disponible a través de PhysiApp.
Los datos sobre el cumplimiento aportan un contexto útil durante el periodo de reincorporación al deporte. PhysiApp registra las sesiones completadas, las series y las repeticiones, así como el dolor o las dificultades comunicadas por el deportista, para su revisión en el panel de control del profesional sanitario. Puedes utilizar esos registros, junto con los resultados de las evaluaciones periódicas y los criterios de progresión específicos de cada deporte, para valorar si el deportista ha seguido el programa asignado y cómo debería modificarse el plan.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se tarda en realizar el VOMS?
La prueba VOMS suele durar entre cinco y diez minutos. Los profesionales sanitarios pueden registrar los resultados antes de elaborar cualquier programa de seguimiento en Physitrack. Conocer bien la secuencia ayuda a reducir el tiempo de realización y la variabilidad.
¿Puede el VOMS diagnosticar una conmoción cerebral por sí solo?
El VOMS sirve para detectar alteraciones vestibulares y oculomotoras asociadas a una conmoción cerebral. La escala « Physitrack » no sustituye a la evaluación clínica más amplia necesaria para el diagnóstico. Los médicos deben interpretar los resultados del VOMS junto con los síntomas, la función cognitiva, el equilibrio, los hallazgos neurológicos y el historial de lesiones.
¿En qué se diferencia el VOMS de una exploración neurológica estándar?
Una exploración neurológica estándar evalúa aspectos como la función de los nervios craneales, la coordinación, la sensibilidad y el rendimiento motor. El VOMS añade una medida estructurada de provocación de síntomas durante tareas específicas relacionadas con los ojos, la cabeza y el movimiento visual. Los médicos pueden utilizar los déficits identificados para orientar la evaluación posterior y la planificación de los ejercicios.
¿Qué equipamiento se necesita para utilizar VOMS?
El VOMS requiere un objetivo visual, un metrónomo y una cinta métrica o una regla. El sitio web Physitrack puede servir de apoyo para la documentación y la realización de ejercicios de seguimiento, pero son los profesionales clínicos quienes administran la prueba con el equipo clínico estándar. Un espacio de prueba tranquilo también ayuda a limitar la provocación de síntomas no relacionados.
¿Es fiable y válido el VOMS?
Los estudios publicados respaldan la utilidad del VOMS como herramienta de cribado clínico, empezando por el estudio de validación original realizado por Mucha y sus colaboradores en 2014. Physitrack no determina las propiedades psicométricas ni la interpretación de la prueba. Los profesionales clínicos deben consultar la bibliografía primaria para obtener datos sobre la validez, la fiabilidad y los valores de corte específicos de cada población.
¿Qué relación tiene VOMS con SCAT6 y otras herramientas de evaluación en el terreno de juego?
SCAT6 permite realizar una evaluación multimodal de la conmoción cerebral aguda e incluye aspectos relacionados con los síntomas, las funciones cognitivas, el equilibrio y los aspectos neurológicos. VOMS ofrece una evaluación más específica de las funciones vestibulares y oculomotoras que puede complementar dichos hallazgos. Los profesionales sanitarios pueden documentar ambos resultados antes de utilizar Physitrack para prescribir un programa de ejercicios en casa adecuado.

