Guía

Entrenamiento pliométrico en rehabilitación

30 de mayo de 2025
Un hombre con una camiseta verde azulado bajándose de una caja pliométrica roja mientras hace ejercicio.

El entrenamiento pliométrico —conocido a menudo como «entrenamiento de saltos»— consiste en movimientos rápidos y explosivos que aprovechan el ciclo de estiramiento-acortamiento (SSC). Este ciclo se produce cuando un músculo se alarga rápidamente (fase excéntrica), se detiene brevemente (fase de amortiguación) y, a continuación, se acorta (fase concéntrica) para generar un movimiento potente. Estos ejercicios ayudan a mejorar la potencia, la velocidad y la coordinación, y pueden variar de baja a alta intensidad en función del objetivo.

La pliometría es especialmente útil en las fases finales de la rehabilitación, cuando los pacientes -especialmente los atletas- vuelven a realizar tareas dinámicas específicas del deporte. Ayudan a desarrollar la fuerza explosiva, que es esencial para correr, saltar y realizar cambios rápidos de dirección. Piense en la pliometría como el puente entre el fortalecimiento básico y el rendimiento en el mundo real.

¿Está preparado su paciente?

No todo el mundo necesita la pliometría, y no debería empezar demasiado pronto. Esto es lo que hay que comprobar primero:

  • Salud de los tejidos: El dolor, la hinchazón y la inflamación deben ser mínimos o haber desaparecido.
  • Amplitud de movimiento: La articulación afectada debe tener un ROM activo y pasivo completo (o casi completo).
  • Fuerza y control: Su paciente debe moverse bien sin compensaciones. Aunque existen pruebas de fuerza como sentadillas de 1,5 veces el peso corporal, son más relevantes para atletas sanos. Es más importante una base sólida, normalmente más de 3 meses de entrenamiento de fuerza general.
  • Equilibrio: Una postura de 30 segundos con una sola pierna (ojos abiertos) es una comprobación útil pero no definitiva.
  • Pruebas funcionales: Utilice una pantalla sistemática (Algoritmo de Pruebas Funcionales) para evaluar la fuerza, el ROM, el dolor, el equilibrio y la preparación para ejercicios de plyo de bajo nivel.
  • Contraindicaciones: Evitar plyos en casos de inestabilidad articular, dolor activo o hinchazón, daño severo del cartílago, OA, o ciertos problemas de columna.
  • Juicio clínico: En última instancia, su juicio es lo más importante: utilícelo para guiar una progresión segura.
Infografía con una lista de verificación de la preparación básica que enumera seis criterios: amplitud de movimiento (ROM) completa o casi completa; ausencia de dolor o hinchazón; al menos tres meses de entrenamiento de resistencia; patrones de movimiento correctos y control neuromuscular; fuerza y equilibrio adecuados; y un buen criterio clínico para descartar contraindicaciones.

Diseño de un programa pliométrico

Una vez que el paciente esté preparado, elabore un programa que se adapte a sus necesidades y objetivos. Empiece poco a poco y aumente gradualmente la intensidad con el tiempo.

  • Comience con un calentamiento adecuado: Prepara siempre el cuerpo antes de un movimiento explosivo.
  • Integrar: Combina los plyos con entrenamiento de resistencia y flexibilidad, idealmente dentro de un plan periodizado.
  • Elección del ejercicio: Elija ejercicios que coincidan con el deporte o la actividad del paciente (por ejemplo, saltos para la parte inferior del cuerpo, lanzamientos de balones medicinales para la parte superior del cuerpo).
  • Intensidad: Empiece con poca intensidad. A medida que los pacientes avanzan, la intensidad (no sólo las repeticiones) se vuelve crucial, especialmente para activar las fibras musculares de contracción rápida.
  • Volumen: Para los principiantes, 40-60 contactos de pie (o lanzamientos) por sesión es un buen comienzo.
  • Frecuencia: lo normal es de 1 a 3 sesiones por semana. Descansa al menos 48-72 horas entre sesiones, sobre todo en trabajos de alta intensidad.
  • Ritmo: El objetivo es un movimiento rápido y explosivo con un contacto mínimo con el suelo.
Diagrama de la «pirámide de progresión pliométrica» que muestra tres niveles, desde la base hasta el vértice: volumen, con saltos básicos y saltitos de baja altura; intensidad, con saltos más altos y lanzamientos explosivos; y complejidad, con ejercicios reactivos específicos para cada deporte y sobre una sola pierna.

¿Cómo debe estructurarse el entrenamiento pliométrico?

Empezar con movimientos básicos

Como saltos de poca altura y saltos a dos piernas para desarrollar el control motor y la resistencia muscular.

Introducir movimientos más explosivos

+ ejercicios de mayor esfuerzo una vez que la forma sea sólida y el paciente pueda tolerar más carga.

Ahora ya estás listo para:

Integre ejercicios específicos del deporte, multidireccionales y con una sola pierna para volver a jugar o para una función de alto nivel.

Consejos para progresar

El progreso pliométrico debe seguir los principios de la sobrecarga progresiva. Empieza por poco, progresa gradualmente y utiliza siempre tu criterio clínico para guiar una rehabilitación segura y eficaz.

  • Ajuste las variables: Ajuste las repeticiones, las series, la frecuencia, el ROM, el tiempo, la complejidad del movimiento o la resistencia.
  • Orden de progresión: Aumente primero el volumen para desarrollar la resistencia y el control. A continuación, aumenta la intensidad y la complejidad.
  • Complejidad del movimiento: Empezar con movimientos sencillos (por ejemplo, saltos con dos piernas) y, a continuación, progresar hacia movimientos más complejos (por ejemplo, ejercicios con una sola pierna, multidireccionales o específicos de un deporte).

Qué vigilar

Dado que la pliometría implica grandes fuerzas, la supervisión es fundamental:

  • Técnica: Vigila la forma física. Detente si la fatiga provoca una mala mecánica.
  • Respuesta del tejido: Compruebe si hay dolor o hinchazón después de la sesión. Informe a los pacientes sobre el dolor normal (DOMS).
  • Recuperación: Asegúrate de descansar lo suficiente entre series y sesiones.
  • Supervisión clínica: Confíe en sus instintos y ajústese en función de la respuesta del paciente.
  • Pruebas de rendimiento: Utilice pruebas periódicamente para realizar un seguimiento de los progresos y orientar la toma de decisiones.

¿Qué dicen los estudios?

  • El entrenamiento pliométrico puede mejorar la altura de salto, la agilidad, la fuerza y la velocidad.
  • Es especialmente útil en deportes como el voleibol o los deportes de combate, donde los movimientos explosivos son clave.
  • El entrenamiento 2-3 veces por semana durante 4-12 semanas mostró beneficios, especialmente para la fuerza máxima y la velocidad de cambio de dirección (COD).
  • Sin embargo, la evidencia de alto nivel específica para pacientes en rehabilitación es limitada, y muchas recomendaciones se basan en la experiencia más que en protocolos estrictos.
Diapositiva sobre ejercicios pliométricos para la parte inferior del cuerpo en la que se muestran cuatro fichas de ejercicios de la Physitrack : saltos con pogo, alternativas al salto en profundidad, saltos de lado a lado y saltos con zancada, cada uno de ellos ilustrado con una demostración gráfica.

Limitaciones a tener en cuenta

La investigación actual suele centrarse en atletas sanos, con muestras de pequeño tamaño e intervenciones a corto plazo. Los plios suelen ser una parte de un enfoque de rehabilitación más amplio, y no existen criterios universalmente aceptados sobre cuándo iniciarlos. Por eso son tan importantes el razonamiento clínico y la progresión individualizada.

Referencias:

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Potach, David. (2004). Entrenamiento pliométrico y de velocidad.

Davies, George y Riemann, Bryan. (2019). Conceptos actuales de ejercicios pliométricos para la extremidad inferior. 10.1007/978-3-030-22361-8_13.

Abbas Asadi, Hamid Arazi, Warren B. Young y Eduardo Sáez de Villarreal. The Effects of Plyometric Training on Change-of-Direction Ability: A Meta-Analysis. Revista internacional de fisiología y rendimiento deportivo, 2016, 11, 563 -573. Human Kinetics. http://dx.doi.org/10.1123/ijspp.2015-0694

Davies G, Riemann BL, Manske R. CONCEPTOS ACTUALES DEL EJERCICIO PLIOMÉTRICO. Int J Sports Phys Ther. 2015 Nov;10(6):760-86. PMID: 26618058; PMCID: PMC4637913.

Chmielewski TL, Myer GD, Kauffman D, Tillman SM. Ejercicio pliométrico en la rehabilitación de atletas: respuestas fisiológicas y aplicación clínica. J Orthop Sports Phys Ther. 2006 May;36(5):308-19. doi: 10.2519/jospt.2006.2013. PMID: 16715831.

Monika Chmiel
Gestor de contenidos clínicos